Icono de Llave del patio de la tintorería de Pangzhen en Phantom Blade Zero

Llave del patio de la tintorería de Pangzhen Objetos clave

Necesarios en total
—
En el mundo
—
Precio más bajo
—
Precio de venta
—

Descripción de Llave del patio de la tintorería de Pangzhen

SpoilerMostrar el texto del objeto

Antaño no era más que una tintorería corriente.

Las telas que ondeaban en los bastidores de madera, el olor fermentado de las plantas de añil, las manchas azules que nunca se borraban de los dedos de los tintoreros, la alegría en el rostro de las mujeres al estrenar ropa… Todo se marchitó bajo los estragos de aquella extraña enfermedad, hasta quedar reducido a jirones de añil.

Dónde encontrar Llave del patio de la tintorería de Pangzhen

Datos del juego

Todas las fuentes que recogen los datos del juego.

MetaBot Desktop

Sigue tu partida al 100% mientras juegas

Marca jefes, Campanas, coleccionables, Cuentos, perdibles, trasfondo y logros mientras juegas. Todo se sincroniza con tu cuenta de MetaBot y las marcas del mapa coinciden con las de esta web.

  • Jefes, Campanas, Cuentos y perdibles
  • Trasfondo y logros en una lista
  • Marcas del mapa sincronizadas con MetaBot.GG
El tracker 100% de Phantom Blade Zero en MetaBot Desktop

Datos: Phantom Blade Zero 26367565 (CL-302256, UE 5.7.4). De dónde sacamos los datos

Llave del patio de la tintorería de Pangzhen pertenece a la categoría Objetos clave del juego. Lo otorga un evento en Pangzhen.

🔍

¡Ayúdanos a mantener la precisión! Si notas estadísticas incorrectas, datos faltantes o cualquier problema, tu retroalimentación mejora directamente la calidad de nuestros datos para toda la comunidad.

Reportar un problema

Preguntas frecuentes sobre Llave del patio de la tintorería de Pangzhen

¿Dónde se encuentra Llave del patio de la tintorería de Pangzhen en Phantom Blade Zero?

Lo otorga un evento en Pangzhen.

¿Qué es Llave del patio de la tintorería de Pangzhen?

Antaño no era más que una tintorería corriente. Las telas que ondeaban en los bastidores de madera, el olor fermentado de las plantas de añil, las manchas azules que nunca se borraban de los dedos de los tintoreros, la alegría en el rostro de las mujeres al estrenar ropa… Todo se marchitó bajo los estragos de aquella extraña enfermedad, hasta quedar reducido a jirones de añil.